Qué pendientes llevar según tu peinado: guía para combinar pendientes y cabello

Qué pendientes llevar según tu peinado: guía para combinar pendientes y cabello

Qué pendientes llevar según tu peinado: guía para combinar pendientes y cabello

Los pendientes son uno de esos complementos capaces de cambiar un look sin necesidad de cambiar ninguna prenda.

Podemos llevar exactamente la misma camiseta, el mismo vestido o la misma camisa y conseguir un resultado completamente diferente simplemente sustituyendo unos pendientes pequeños por unos aros, un diseño largo o una pieza con más volumen.

Pero hay otro elemento que influye muchísimo en cómo se ven: el peinado.

Unos pendientes largos pueden convertirse en protagonistas con el cabello recogido y quedar mucho más discretos con una melena suelta. Unos aros pueden destacar con una coleta, mientras que unos pendientes pequeños pueden aportar justo el detalle que necesitamos cuando el resto del look ya tiene bastante presencia.

No existen reglas obligatorias.

La idea no es decidir qué peinado “permite” llevar cada pendiente, sino entender cómo interactúan cabello y accesorios para poder elegir el efecto que queremos conseguir.

1. ¿Por qué cambia tanto un pendiente según el peinado?

El cabello puede cubrir completamente el pendiente, dejarlo parcialmente visible o despejar toda la zona del rostro.

Por eso la misma pieza puede parecer diferente dependiendo de cómo llevemos el pelo.

Cuando recogemos el cabello:

  • los pendientes quedan más visibles;

  • el cuello queda más despejado;

  • el complemento adquiere más protagonismo.

Cuando llevamos el pelo suelto:

  • el pendiente aparece y desaparece con el movimiento;

  • los diseños pequeños pueden quedar más discretos;

  • los modelos grandes pueden seguir teniendo presencia aunque parte quede cubierta.

No hay una opción mejor que otra.

Simplemente producen efectos diferentes.

2. Pendientes con pelo suelto

Llevar el cabello suelto permite jugar mucho con pendientes de diferentes tamaños.

Si tenemos bastante cantidad de pelo, un pendiente muy pequeño puede quedar prácticamente oculto.

En cambio, diseños con:

  • volumen;

  • longitud;

  • color;

  • acabado metálico;

  • formas llamativas;

pueden verse mejor entre el cabello.

Por ejemplo:

melena suelta + camiseta básica + pendientes dorados protagonistas.

Con muy poco podemos transformar un conjunto sencillo.

También podemos colocar el cabello detrás de una oreja y dejar visible únicamente uno de los pendientes.

Ese pequeño gesto hace que el complemento tenga mucho más protagonismo.

3. Pendientes largos con pelo suelto

Los pendientes largos funcionan especialmente bien cuando queremos que el accesorio tenga presencia incluso llevando la melena suelta.

Podemos utilizarlos con:

  • vestidos lisos;

  • camisetas básicas;

  • camisas;

  • blusas;

  • prendas de punto.

Si el pendiente incorpora color, podemos utilizarlo además para introducir un pequeño contraste.

Por ejemplo:

look negro + pendientes burdeos.

O:

jersey beige + pendientes verdes.

No necesitamos repetir exactamente el color del pendiente en la ropa.

Puede funcionar precisamente como ese pequeño elemento diferente.

4. Aros con el pelo suelto

Los aros son probablemente uno de los diseños más fáciles de combinar.

Dependiendo de su tamaño pueden ser prácticamente imperceptibles o convertirse en una de las piezas principales del look.

Aros pequeños

Resultan fáciles para diario y suelen acompañar bien conjuntos sencillos.

Aros medianos

Tienen más presencia sin convertirse necesariamente en el centro del estilismo.

Aros grandes

Pueden destacar bastante incluso entre una melena suelta.

Podemos elegir el tamaño según la importancia que queramos dar al complemento.

5. Pendientes pequeños con melena suelta

También podemos llevar pendientes pequeños aunque parte de ellos quede cubierta por el cabello.

De hecho, puede ser precisamente lo que buscamos.

Si llevamos:

  • una blusa especial;

  • una camisa estampada;

  • un vestido protagonista;

  • un collar llamativo;

unos pendientes discretos pueden acompañar sin añadir demasiado.

No todos los accesorios tienen que destacar simultáneamente.

A veces un pequeño punto de brillo es suficiente.

6. Qué pendientes llevar con coleta

Una coleta despeja buena parte del rostro y hace que los pendientes sean mucho más visibles.

Esto nos permite utilizar prácticamente cualquier diseño.

Por ejemplo:

coleta + aros.

Es probablemente una de las combinaciones más sencillas.

También podemos utilizar:

coleta + pendientes largos.

En este caso el accesorio tendrá bastante protagonismo.

Y si queremos algo mucho más discreto:

coleta + pendientes pequeños.

El peinado deja visible incluso un diseño sencillo.

7. Coleta alta y pendientes

Una coleta alta puede crear un look más desenfadado o más cuidado dependiendo de cómo la realicemos.

Con ropa casual podemos combinar:

vaqueros + camiseta + coleta alta + aros.

Tenemos un estilismo muy sencillo pero con un complemento claramente visible.

También podemos utilizar pendientes con algo de color.

Por ejemplo:

look negro + coleta + pendientes de color.

El accesorio introduce contraste sin necesidad de añadir otra prenda.

8. Coleta baja y pendientes

La coleta baja puede funcionar muy bien cuando queremos un resultado más sencillo o algo más pulido.

Podemos combinarla con pendientes largos para crear contraste:

coleta baja + pendientes largos + camisa.

O mantener todo mucho más discreto:

coleta baja + pendientes pequeños + blazer.

También resulta especialmente interesante con pendientes dorados o plateados porque el cabello recogido deja visible el acabado metálico.

9. Qué pendientes llevar con moño

Un moño despeja prácticamente toda la zona alrededor de las orejas.

Por eso cualquier pendiente que elijamos tendrá bastante visibilidad.

Podemos aprovecharlo de dos maneras.

Hacer que el pendiente sea protagonista

Elegimos diseños largos, grandes o con color.

Mantener el look minimalista

Utilizamos pendientes pequeños o aros finos.

El peinado es el mismo.

Lo que cambia es el carácter del accesorio.

10. Moño informal con pendientes protagonistas

Un moño ligeramente deshecho puede combinar especialmente bien con un pendiente más especial.

Por ejemplo:

vaqueros + jersey + moño relajado + pendientes grandes.

El contraste funciona porque tenemos un conjunto cotidiano y un accesorio con más presencia.

No necesitamos reservar los pendientes llamativos para eventos o looks de noche.

También pueden transformar prendas básicas.

11. Moño pulido con pendientes pequeños

Podemos hacer justo lo contrario.

Si el peinado ya tiene un acabado muy limpio, unos pendientes pequeños pueden continuar esa estética.

Por ejemplo:

moño + camisa blanca + pantalón negro + pendientes dorados pequeños.

Es una combinación sencilla que puede funcionar perfectamente para diario.

Si queremos cambiarla, sustituimos los pendientes por un diseño largo y el resultado será completamente diferente.

12. Pendientes con media coleta

La media coleta tiene una ventaja interesante: despeja parcialmente el rostro pero mantiene buena parte del cabello suelto.

Esto permite que los pendientes aparezcan con bastante claridad.

Podemos utilizar:

  • aros;

  • pendientes medianos;

  • diseños colgantes;

  • pendientes pequeños.

Una fórmula sencilla:

media coleta + jersey + aros dorados.

O:

media coleta + vestido + pendientes de color.

Es una buena opción cuando queremos que el complemento se vea sin recoger completamente el cabello.

13. Pendientes con pelo corto

El cabello corto suele dejar más visible la zona de las orejas, aunque dependerá del corte.

Eso significa que incluso unos pendientes pequeños pueden tener bastante presencia.

Podemos utilizar diseños discretos si buscamos un look minimalista.

O aprovechar precisamente esa visibilidad para utilizar piezas con:

  • volumen;

  • formas geométricas;

  • color;

  • movimiento;

  • acabados metálicos.

El pendiente puede convertirse así en uno de los elementos principales del conjunto.

14. Pendientes con flequillo

El flequillo no determina qué pendiente debemos utilizar.

Lo que podemos tener en cuenta es cuánto protagonismo visual tenemos ya alrededor del rostro.

Si llevamos un flequillo marcado y queremos un resultado sencillo, podemos optar por pendientes pequeños o medianos.

Si queremos hacer justo lo contrario, podemos utilizar un modelo largo o grande.

Por ejemplo:

flequillo + coleta + pendientes largos.

El cabello queda más despejado en los laterales y el complemento adquiere presencia.

15. Pendientes con ondas

Una melena con ondas aporta bastante movimiento.

Podemos acompañarla con pendientes que también tengan caída o movimiento.

Por ejemplo:

ondas + pendientes largos.

Al movernos, tanto el cabello como el complemento crean dinamismo.

También podemos utilizar aros si queremos algo más sencillo.

Si tenemos mucho volumen de cabello y queremos que el pendiente sea claramente visible, podemos elegir un diseño algo mayor.

16. Pendientes con pelo liso

El cabello liso crea líneas más definidas y permite utilizar prácticamente cualquier tipo de pendiente.

Podemos dejarlo suelto y colocar un lado detrás de la oreja.

Así conseguimos mostrar el accesorio sin recoger completamente el pelo.

Funciona especialmente bien con:

  • pendientes largos;

  • aros;

  • piezas geométricas;

  • diseños de color.

Es además una forma muy sencilla de dar protagonismo al pendiente sin cambiar el peinado.

17. ¿Pendientes grandes con collar?

Podemos llevar ambos, pero merece la pena observar el conjunto completo.

Si utilizamos:

pendientes muy protagonistas + collar muy protagonista + estampado + accesorios llamativos, probablemente tendremos muchos puntos visuales compitiendo entre sí.

No significa que esté prohibido.

Simplemente debemos decidir si ese es el efecto que buscamos.

Una fórmula fácil es:

Pendientes protagonistas

Collar más sencillo o incluso ninguno.

Collar protagonista

Pendientes algo más discretos.

De esta forma cada pieza tiene más espacio.

18. Pendientes largos con cuello alto

Puede parecer que un jersey de cuello alto necesita necesariamente pendientes pequeños, pero ocurre muchas veces lo contrario.

Como no tenemos escote visible para colocar un collar, podemos trasladar el protagonismo hacia los pendientes.

Por ejemplo:

jersey negro de cuello alto + coleta + pendientes dorados largos.

O:

jersey beige + moño + pendientes de color.

Es una forma sencilla de añadir interés a las prendas cerradas de otoño e invierno.

19. Pendientes con camisa

Una camisa ofrece muchas posibilidades.

Con una camisa blanca podemos utilizar prácticamente cualquier diseño.

Por ejemplo:

camisa blanca + vaqueros + aros dorados.

Para algo más cuidado:

camisa blanca + pantalón negro + coleta baja + pendientes largos.

Si la camisa ya tiene estampado o bastante volumen, podemos mantener los pendientes algo más sencillos.

Aunque también podemos utilizar un accesorio protagonista si queremos un look más marcado.

20. Pendientes con jersey y cárdigan

Durante otoño llevamos cada vez más prendas de punto y escotes cerrados.

Aquí los pendientes pueden resultar especialmente útiles porque aportan un detalle cerca del rostro.

Por ejemplo:

jersey beige + vaqueros + pendientes dorados.

O:

cárdigan chocolate + camiseta crema + pendientes de color.

Incluso cuando el conjunto está formado exclusivamente por tonos neutros, unos pendientes pueden introducir brillo, color o textura.

21. Pendientes con vestido estampado

Cuando el vestido tiene un estampado protagonista podemos elegir dos caminos.

Mantener los accesorios sencillos

Utilizamos pendientes pequeños o aros finos.

Continuar con un look más expresivo

Elegimos pendientes grandes o de color.

Si queremos facilitar la combinación, podemos fijarnos en alguno de los tonos presentes en el vestido.

Por ejemplo:

vestido con burdeos + pendientes burdeos.

No es necesario que el color sea exactamente idéntico.

22. Pendientes con vestido negro

Un vestido negro es probablemente uno de los mejores fondos para utilizar complementos.

Podemos añadir:

  • pendientes dorados;

  • plateados;

  • rojos;

  • verdes;

  • burdeos;

  • multicolor.

Por ejemplo:

vestido negro + moño + pendientes largos dorados.

O:

vestido negro + pelo suelto + pendientes de color.

El mismo vestido puede cambiar completamente dependiendo del accesorio.

23. Pendientes dorados o plateados

No necesitamos pensar que uno es correcto y el otro incorrecto para determinados colores.

Ambos pueden funcionar.

El dorado puede aportar una sensación más cálida junto a tonos como:

  • marrón;

  • camel;

  • beige;

  • burdeos;

  • verde;

  • negro.

El plateado puede crear combinaciones interesantes con:

  • gris;

  • negro;

  • blanco;

  • azul;

  • denim.

Pero podemos mezclarlos de otras formas si nos gusta el resultado.

Lo importante es observar el conjunto completo.

24. Cómo utilizar pendientes de color

Los pendientes son una forma especialmente sencilla de introducir color cuando solemos vestir con prendas neutras.

Por ejemplo:

total look negro + pendientes burdeos.

Jersey beige + vaqueros + pendientes verdes.

Camisa blanca + pantalón negro + pendientes multicolor.

No necesitamos comprar una prenda llamativa para añadir color.

A veces un complemento pequeño consigue exactamente ese efecto.

25. Pendientes para un look de diario

Para diario podemos elegir piezas que combinen fácilmente con diferentes prendas.

Aros, diseños metálicos o pendientes medianos pueden acompañar:

  • camisetas;

  • camisas;

  • jerséis;

  • cárdigans;

  • vestidos.

Una combinación muy sencilla:

vaqueros + camiseta + coleta + aros.

Otra:

pantalón negro + jersey + pelo suelto + pendientes dorados.

No necesitamos construir un estilismo especial alrededor del accesorio.

26. Pendientes para un look más arreglado

Si queremos elevar el conjunto, podemos dar mayor protagonismo al pendiente.

Por ejemplo:

vestido + moño + pendientes largos.

O:

pantalón ancho + blusa + coleta baja + pendientes protagonistas.

También podemos utilizar un diseño con movimiento, brillo o color.

El accesorio puede aportar ese pequeño punto especial sin necesidad de incorporar muchas más piezas.

27. Tres combinaciones fáciles de pendientes y peinado

Look 1 — Casual

Vaqueros + camiseta blanca + coleta + aros dorados.

Una combinación sencilla para diario.

Look 2 — Otoño

Pantalón negro + jersey beige + moño relajado + pendientes largos.

Los pendientes aportan protagonismo a una base neutra.

Look 3 — Más arreglado

Vestido negro + coleta baja + pendientes de color + bolso pequeño.

El vestido funciona como fondo y los accesorios aportan personalidad.

28. Errores que podemos evitar al elegir pendientes

No existen reglas estrictas, pero hay algunas ideas que pueden limitar demasiado nuestras combinaciones.

Pensar que los pendientes grandes son solo para ocasiones especiales

También pueden transformar una camiseta o un jersey básico.

Creer que con el pelo suelto debemos utilizar pendientes pequeños

Los diseños largos y con volumen pueden destacar perfectamente.

Utilizar siempre los mismos pendientes por comodidad

Cambiar únicamente este complemento puede hacer que el mismo look parezca diferente.

Pensar que collar y pendientes tienen que formar siempre un conjunto

Podemos combinar piezas distintas.

Intentar que todos los complementos sean protagonistas

A veces resulta más fácil elegir uno o dos puntos principales.

29. Cómo elegir qué pendientes ponernos cada día

Podemos hacernos tres preguntas muy sencillas.

¿Cómo voy a llevar el pelo?

Esto nos indica cuánto se verá el pendiente.

¿La ropa ya tiene mucho protagonismo?

Si llevamos estampados o prendas especiales podemos decidir si queremos sumar otro elemento llamativo o mantenerlo discreto.

¿Quiero que los pendientes sean protagonistas?

Si la respuesta es sí, podemos elegir tamaño, color o movimiento.

Si no, utilizamos un diseño más pequeño.

No necesitamos seguir una fórmula fija.

La elección depende simplemente del efecto que queramos conseguir.

30. Un pequeño complemento puede cambiar todo el look

Los pendientes ocupan muy poco espacio dentro del armario, pero pueden cambiar muchísimo cómo percibimos un conjunto.

Los mismos vaqueros y jersey pueden verse más casuales con unos pequeños aros o adquirir mucha más personalidad con unos pendientes largos de color.

Y el peinado nos ofrece todavía más posibilidades.

Podemos llevar el mismo pendiente con el cabello suelto un día y con una coleta al siguiente y conseguir un resultado completamente diferente.

Por eso los complementos son una buena herramienta para aprovechar más las prendas que ya tenemos.

No necesitamos construir siempre un conjunto nuevo desde cero.

Podemos cambiar un bolso, añadir un cinturón, modificar el peinado o elegir otros pendientes.

En AUREA contamos actualmente con una selección de pendientes y otros artículos de bisutería pensados para acompañar estilos muy diferentes, desde piezas discretas hasta diseños con mayor presencia.

La clave no está en encontrar unos pendientes que únicamente funcionen con un look.

Está en descubrir todas las formas en las que podemos utilizarlos.

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