Prebase de maquillaje: qué es, para qué sirve y cómo usarla correctamente
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Prebase de maquillaje: qué es, para qué sirve y cómo usarla correctamente
Cuando pensamos en una rutina de maquillaje solemos hablar de base, corrector, colorete, sombras o máscara de pestañas. Sin embargo, existe un paso anterior que puede cambiar bastante el acabado final: la prebase de maquillaje.
También conocida como primer, la prebase se utiliza después de preparar la piel y antes de comenzar con la base o con otros productos de rostro.
Pero ¿es realmente necesaria? ¿Para qué sirve? ¿Se aplica en toda la cara? ¿Es lo mismo una prebase hidratante que una oil-free?
La respuesta depende principalmente de nuestra piel, del maquillaje que vayamos a realizar y del acabado que queramos conseguir.
No necesitamos añadir pasos porque sí. La idea es entender qué función cumple cada producto y decidir si tiene sentido incorporarlo a nuestra rutina.
1. ¿Qué es una prebase de maquillaje?
La prebase o primer es un producto diseñado para utilizarse antes del maquillaje.
Su función principal es preparar la superficie de la piel para los productos que aplicaremos después.
Dependiendo de su formulación y acabado, una prebase puede ayudar a conseguir una piel visualmente más uniforme, aportar una sensación de hidratación, controlar determinados brillos o suavizar visualmente algunas zonas.
No todas las prebases buscan exactamente el mismo resultado.
Por eso es importante no elegir únicamente por el nombre del producto, sino fijarnos en el tipo de acabado que ofrece.
2. ¿Primer y prebase son lo mismo?
En maquillaje, los términos primer y prebase suelen utilizarse para hablar del mismo tipo de producto.
“Primer” es simplemente el término inglés que aparece habitualmente en los envases y nombres comerciales.
Podemos encontrar productos denominados:
-
primer hidratante;
-
primer facial;
-
pore primer;
-
prebase oil-free;
-
primer matificante;
-
primer iluminador.
Todos pertenecen a la misma idea general: preparar la piel antes del maquillaje.
Lo que cambia es el resultado que busca cada fórmula.
3. ¿Para qué sirve la prebase?
Una de las principales ventajas de la prebase es que permite preparar el rostro pensando específicamente en el maquillaje posterior.
Por ejemplo, podemos buscar:
-
una superficie más uniforme;
-
un acabado más suave;
-
reducir visualmente la apariencia de determinadas zonas;
-
añadir luminosidad;
-
conseguir un resultado más mate;
-
aportar una sensación más confortable antes de aplicar la base.
Esto no significa que una prebase sea obligatoria para que un maquillaje quede bien.
Hay personas que utilizan primer a diario y otras que solamente lo incorporan cuando quieren un maquillaje más elaborado.
4. La prebase no sustituye al cuidado de la piel
Este punto es importante.
Utilizar primer no significa que podamos olvidarnos de nuestra rutina habitual de cuidado facial.
La preparación del rostro comienza antes.
Una piel correctamente limpia y preparada facilita normalmente la aplicación posterior de los productos.
La rutina concreta dependerá de cada persona y de los productos que utilice habitualmente.
Después de realizarla, podemos incorporar la prebase como último paso antes de comenzar a maquillarnos.
5. ¿En qué orden se aplica?
Una rutina sencilla podría seguir este orden:
Limpieza → cuidado facial habitual → prebase → maquillaje.
Si utilizamos varios productos de cuidado, conviene dejar que se asienten antes de empezar a aplicar maquillaje encima.
No necesitamos utilizar una gran cantidad de primer.
Normalmente resulta más práctico comenzar con poco producto y añadir únicamente si es necesario.
6. Prebase hidratante: para un acabado más confortable
Las prebases hidratantes están pensadas para aportar una sensación de hidratación y preparar la piel antes del maquillaje.
Pueden ser especialmente interesantes cuando buscamos un acabado:
-
fresco;
-
luminoso;
-
natural;
-
menos seco visualmente.
Una textura tipo gel, por ejemplo, puede resultar ligera y cómoda para preparar el rostro.
Esto no significa que debamos aplicar una gran cantidad.
Una capa fina suele ser suficiente para preparar la superficie antes de comenzar con la base.
7. Prebase oil-free: ¿qué significa?
Cuando encontramos la expresión oil-free, significa que el producto está formulado sin aceites añadidos según la composición indicada por el fabricante.
Este tipo de prebase suele buscar una sensación más ligera y puede ser interesante para quienes prefieren acabados menos grasos.
También existen prebases orientadas a suavizar visualmente la apariencia de los poros.
Podemos utilizarlas únicamente en determinadas zonas del rostro en lugar de cubrir toda la cara.
Por ejemplo:
-
alrededor de la nariz;
-
frente;
-
barbilla;
-
zonas donde queramos un acabado visualmente más uniforme.
8. No todas las zonas del rostro necesitan el mismo producto
Este es uno de los trucos más interesantes.
No tenemos por qué utilizar exactamente la misma prebase en toda la cara.
Nuestro rostro puede presentar necesidades diferentes según la zona.
Podemos tener, por ejemplo, una zona central donde preferimos un acabado más mate y otras áreas donde nos gusta mantener más luminosidad.
En ese caso podemos aplicar:
prebase específica únicamente donde la necesitamos.
Esta técnica permite personalizar mucho más el acabado.
9. Cómo aplicar correctamente una prebase
La aplicación puede ser muy sencilla.
Paso 1. Prepara la piel
Realiza tu rutina facial habitual.
Paso 2. Utiliza poca cantidad
Comienza con una pequeña cantidad de producto.
Siempre podemos añadir más después.
Paso 3. Distribuye suavemente
Podemos aplicar el primer con los dedos limpios, siguiendo las indicaciones del fabricante.
Paso 4. Concéntrate en las zonas necesarias
No hace falta cubrir todo el rostro si únicamente buscamos mejorar el acabado de una zona concreta.
Paso 5. Deja que el producto se asiente
Antes de aplicar inmediatamente la base, podemos esperar unos instantes para que la prebase se distribuya correctamente.
Después comenzaremos con el resto del maquillaje.
10. ¿Hay que frotar la prebase?
No necesitamos trabajarla como si estuviéramos realizando una limpieza facial.
Lo ideal es distribuir el producto de forma suave.
En determinadas prebases orientadas a suavizar visualmente poros o textura puede resultar más útil trabajar el producto con pequeños movimientos y presión ligera sobre la zona en lugar de arrastrarlo continuamente.
La técnica concreta dependerá también de la textura del producto.
11. ¿Cuánta prebase debemos utilizar?
Uno de los errores habituales es utilizar demasiado producto.
Más cantidad no significa necesariamente mejor resultado.
Si acumulamos demasiadas capas entre cuidado facial, prebase, base, corrector y otros productos, el maquillaje puede resultar más difícil de trabajar.
Es preferible comenzar con una pequeña cantidad.
Si posteriormente necesitamos más en una zona concreta, añadimos.
Este principio sirve para prácticamente toda la rutina de maquillaje:
menos producto al principio y más únicamente cuando sea necesario.
12. ¿Hay que utilizar prebase si no usamos base de maquillaje?
No necesariamente tenemos que llevar una base completa para utilizar primer.
Hay días en los que podemos querer simplemente preparar el rostro antes de aplicar:
-
corrector;
-
colorete;
-
bronceador;
-
iluminador;
-
otros productos de maquillaje.
También podemos utilizar determinados primers por el acabado visual que dejan sobre la piel aunque después realicemos un maquillaje muy sencillo.
La rutina debe adaptarse a nuestras preferencias.
13. Prebase para un maquillaje natural
Si queremos un maquillaje ligero, podemos mantener también sencilla la preparación.
Una fórmula podría ser:
prebase ligera + corrector únicamente donde lo necesitemos + colorete + máscara de pestañas + producto de labios.
El resultado puede quedar mucho más natural que utilizando varias capas de productos de cobertura.
La prebase no tiene por qué ir asociada siempre a maquillajes intensos.
14. Prebase para un maquillaje más elaborado
Cuando queremos preparar un maquillaje para una ocasión especial podemos dedicar algo más de atención a la piel.
Por ejemplo:
preparación facial + prebase + base + corrector + productos de rostro + maquillaje de ojos + labios.
La diferencia está en construir cada capa poco a poco.
Aplicar demasiado producto desde el principio puede hacer más difícil conseguir un acabado uniforme.
15. ¿Prebase antes o después del protector solar?
Cuando utilizamos protector solar como parte de nuestra rutina, este pertenece a la fase de cuidado de la piel y debe aplicarse siguiendo las instrucciones de uso del propio producto.
El maquillaje y la prebase llegan después.
Es importante respetar siempre las indicaciones específicas del protector que estemos utilizando.
16. ¿Por qué a veces la base no queda bien encima del primer?
Podemos utilizar una buena prebase y aun así notar que el maquillaje no queda como esperábamos.
Hay varios factores que pueden influir:
-
demasiada cantidad de producto;
-
demasiadas capas debajo;
-
no haber dejado asentarse los productos;
-
combinación de diferentes texturas;
-
una base que no funciona bien con nuestra rutina;
-
aplicar demasiada cantidad de maquillaje de una sola vez.
Cuando ocurre, en lugar de añadir todavía más producto, podemos simplificar.
Menos capas pueden ofrecer un resultado mejor.
17. ¿Prebase o crema hidratante?
No cumplen exactamente la misma función.
Una crema hidratante forma parte de una rutina de cuidado de la piel.
La prebase está pensada principalmente para preparar la piel para el maquillaje.
Algunos primers incorporan ingredientes y texturas orientados a proporcionar una sensación hidratante, pero eso no significa necesariamente que deban sustituir nuestro cuidado facial habitual.
La elección dependerá de nuestra rutina y de las indicaciones de cada producto.
18. Prebase y fijador de maquillaje: no son lo mismo
Otro error habitual consiste en confundir primer y fijador.
La diferencia básica es el momento en el que los utilizamos.
Prebase
Se utiliza principalmente antes del maquillaje.
Fijador
Normalmente se aplica al finalizar el maquillaje, aunque existen fórmulas concretas que pueden utilizarse en diferentes momentos según indique el fabricante.
Por eso conviene revisar siempre las instrucciones del producto.
19. ¿Cómo elegir una prebase?
Podemos hacernos una pregunta muy sencilla:
¿Qué quiero mejorar del acabado de mi maquillaje?
Si buscamos una sensación más hidratante:
podemos elegir un primer hidratante.
Si preferimos una textura ligera y sin aceites añadidos:
podemos buscar una opción oil-free.
Si queremos trabajar visualmente determinadas zonas:
podemos escoger una prebase destinada a suavizar el aspecto de poros o textura.
Si queremos luminosidad:
podemos buscar un acabado más glow.
No existe una prebase universal que sea necesariamente la mejor para todo el mundo.
20. Errores frecuentes al utilizar primer
Utilizar demasiado
Es probablemente el error más frecuente.
Aplicarlo sin preparar previamente la piel
La prebase no corrige por sí sola toda la preparación anterior.
Aplicar demasiadas capas
Más productos no siempre producen un maquillaje mejor.
No adaptar el primer al acabado que buscamos
Una prebase muy mate y una rutina pensada para conseguir máxima luminosidad pueden perseguir objetivos diferentes.
Copiar exactamente la rutina de otra persona
Lo que funciona para una piel y un tipo de maquillaje puede no ser lo que necesitamos nosotras.
21. ¿Es necesario utilizar primer todos los días?
No.
Es simplemente una herramienta más dentro del maquillaje.
Podemos utilizarlo:
-
todos los días;
-
únicamente en ocasiones especiales;
-
solamente en algunas zonas;
-
cuando utilicemos una determinada base;
-
cuando queramos conseguir un acabado concreto.
No existe obligación de incorporarlo siempre.
Una buena rutina es aquella que podemos adaptar.
22. La clave está en preparar, no en acumular
Cuando queremos mejorar nuestro maquillaje es fácil pensar que necesitamos añadir cada vez más productos.
Pero muchas veces ocurre justo lo contrario.
Una preparación sencilla y bien elegida puede funcionar mejor que acumular numerosas capas.
Podemos comenzar con:
cuidado facial + una pequeña cantidad de prebase + maquillaje aplicado progresivamente.
Y observar el resultado.
A partir de ahí decidiremos qué necesitamos realmente.
23. Prebases y primers en AUREA
En AUREA seguimos ampliando nuestra selección de cosmética con productos pensados para diferentes pasos de la rutina de maquillaje.
Dentro de la preparación del rostro podemos encontrar opciones de primer y prebase con diferentes texturas y acabados, desde fórmulas hidratantes hasta alternativas oil-free.
La idea no es utilizar todos los productos disponibles en una misma rutina.
Es elegir aquellos que encajen con el maquillaje que queremos realizar y aprender a utilizarlos de manera sencilla.
Porque muchas veces un buen acabado no empieza con la base de maquillaje.
Empieza precisamente un paso antes.